"Año nuevo, vida nueva", me pongo a pensar una y otra vez en esta frase. Y la verdad siento que no, que no es así. Para mi no es una vida nueva, es un año más que termina lleno de cosas, de momentos para olvidar y momentos para guardar siempre en el corazón de uno.
Quizá esta frase sea muy extremista. No todos los años son perfectos, siempre hay tropezones, siempre hay caídas graves o que no ocasionan daño alguno. Pero en fin, para una vida nueva hay que olvidarse del pasado. Y mirar para adelante, pero ¿realmente nos olvidamos del pasado, de todos los años anteriores y comenzamos una vida nueva? Creo que no.
Yo, al menos, no me puedo olvidar de todos los años que pasé en Acción Católica, o de todos los días que iba a la primaria, o el desafío de estar en 1er año de la secundaria. Si quiero cumplir ese refrán, tengo que olvidarme de todo eso, de lo lindo y lo malo. Y no puedo, la verdad que no. ESE es mi justificativo para decir que un año nuevo, no es una vida nueva.
Lo que rescato de este año, es que descubrí mi lugar en el mundo, que es A.C.A. Comprendí que mis verdaderas amigas conforman el grupo EL BARCO y que ellas son mi cable a tierra. Asumí que hay mil formas de amar, y que ser feliz no siempre está ligado a un pibe. Aprendí que lo material no te llena el alma, y que las cosas simples, como ver a una persona sonreír de corazón, son las que realmente te brindan felicidad.
MI 2012 fue un año distinto. Cosas para olvidar y MUCHOS MOMENTOS para guardar en el alma siempre.
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