sábado, 5 de enero de 2013

Historias de Amor



Otra vez le contaron esa historia, aquella en la que un príncipe lucha por el amor de su princesa, y ésta le corresponde para siempre. Otra vez le pintaron ese mundo donde solo existían ellos dos, donde nada ni nadie los podia separar. Otra vez se sintió tan protagonista y tan dueña de esa historia, que terminó desilusionada y con el corazón roto.

En esa historia, el príncipe estaba encantado con su princesa. Esta mujercita tenía ese algo que a él le fascinaba. Con dulces palabras y pequeños detalles, logró seducirla, engancharla y quizás hasta enamorarla. La princesa, cegada por todas esas cosas lindas, accedió a darle una oportunidad y a jugársela por lo que sentía en el momento. Al pasar los días, el príncipe intentaba hacerla feliz, prometió borrarle las heridas que el pasado le dejó y quería cumplirlo. Ella confiaba ciegamente en él, cada día que estaban juntos procuraba hacerlo lo más feliz posible, quería devolverle al menos un poco de lo que su enamorado le brindaba. Pero lentamente la princesa se dió cuenta de que algo andaba fallando, el principito del que se enamoró una vez, ya no estaba. Una y otra vez intentó comprender el motivo, la razón del distanciamiento. Analizó si ella cometió un error sin darse cuenta, pero no lo encontró. No se sentía satisfecha con saber que no hizo nada. Lamentablemente asumió, mediante sus propios medios, que los fantasmas del pasado venían a aturdir a su príncipe, a confundirlo, a separarlo de ella. Entonces luchó con todas sus fuerzas pero fue en vano, perdió la batalla: los habían separado. Su príncipe había caído en la tentación, perdiendolo para siempre.

La princesa sintió un gran dolor, lloró hasta comprender que si realmente lo amaba, iba a respetar su desición. Quería la felicidad de su principito, y si tenía que alejarse estaba dispuesta a hacerlo, aunque su corazón no estaría de acuerdo…

Esas páginas que fueron escribiendo cada día que estaban juntos, ahora son sólo hojas arrugadas, a punto de tirarse en un cesto de basuras, que luego serán olvidadas o encontradas por alguna otra ilusa que intente sentirse feliz con ese cuento.  

martes, 1 de enero de 2013

Dicen que lo prohibido tienta.. y si, es verdad. Generalmente, lo que tienta es algo malo, algo que te hace mal a vos mismo o quizás, a alguien que no querés lastimar. Uno busca todas las alternativas posibles para no caer en esa tentación, pero es en vano, tarde o temprano terminamos comiendo de ese "fruto prohibido" y después, nos guste o no, debemos asumir las consecuencias.

Pero... ¿de verdad vale la pena perder algo que tenes asegurado, por otra cosa que quizá dure sólo un momento? 

Nadie te ama como yo

Amigas como vos, hay pocas! Te amo infinitamente rubia sexy.
Siempre juntas, contra viento y marea, siempre más alla de todo!  

Mi Mejor Amigo.

Yo te amo, Señor mi fortaleza,
mi roca, mi baluarte, mi liberador.
Eres la peña en que me amparo,
mi escudo y mi fuerza, mi Salvador.

En el templo se escuchó mi voz,
clamé por Ti en mi angustia.
Extendiste tu mano y no caí,
tu poder del enemigo me libró.

Las olas de la muerte me envolvían,
me aguardaba la ruina,
pero el Señor venció.
Tú eres la luz que me ilumina,
quien abre mis caminos,
Tú eres mi Dios.

En el templo se escuchó mi voz,
clamé por Ti en mi angustia.
Extendiste tu mano y no caí,
tu poder del enemigo me libró.

Cuando yo invoqué tu nombre,
con mano poderosa,
me salvó tu Amor.
Son perfectos tus caminos,
tus manos me sostienen.
Tú eres mi Rey.


Muchas veces me pasa, que teniendo muchas personas alrededor, me siento sola. O también, teniendo todo, siento un vacío en mi. Repaso una y otra vez, qué es eso que me falta o por qué me siento así pero no lo entiendo. Entonces, trato de concentrarme en mi misma, en lo que soy, en lo que siento. Y comprendo que, siempre que tengo ese sentimiento, es cuando estoy triste y alejada de alguien a quien le debo todo. Me siento así cuando hago las cosas mal, cuando cometo un error y lastimo a mi Mejor Amigo, a ese hombre que dió la vida por mi, que aceptó su destino y se entregó tanto por mi, como por toda la gente que amo. Ese hombre a quien muchos juzgaron, a quien nunca ví pero en el que confío ciegamente: Jesús.

Entonces me planteo una y otra vez las situaciones en que me manejé mal, esas veces en que no escuché sus consejos, esas veces que actué por impulso, y asumo mi culpa, asumo que estoy haciendo cosas para alejarme de él, y trato de no hacerlas, de mejorar un poquito más mis actitudes, de ser una mejor persona, así puedo devolverle un poco de todo lo que él me dá.

Esta canción, es una de las que en mis peores momentos me ayuda, me hace reflexionar, me concentra en la cosas que realmente tienen importancia. Me ayuda a ser esa Anahí que siempre tiene una sonrisa, y está llena de ideas y cosas para hacer, vuelvo a sentirme cerquita de mi Mejor Amigo, vuelvo a tener su perdón y así, vuelvo a ser yo.


Comprendo al fin, que ese vacío en mi interior se genera cuando me alejo de él, cuando no siento su presencia cerca mío.